Estadísticas cornamentales.

Hay que joderse con las encuestas y con lo idiotas que deben de ser los que las hacen. Vamos, que no necesito yo preguntar a nadie para estar mas o menos segura de ciertas respuestas.

Dice un reciente estudio que cada vez somos mas infieles, España está a la cabeza en esto de poner los cuernos, el segundo pais del mundo mas infiel y se sorprenden de que principalmente ha aumentado el numero de mujeres que confiesan tener un amante o un lío.

Los hombres, o un alto porcentaje de ellos, llevan años siéndolo, eso no es ninguna novedad y en este pais nuestro, hasta hace nada era hasta motivo de orgullo, sí, este país nuestro en el que nos movemos por las dobles morales como pez en el agua.
Los que tienen mas pelas tienen amante fija con piso a las afueras, algo por cierto normal y hasta necesario en diversos círculos, otros echan un polvo de vez en cuando, otros practican cibersexo y se la pelan delante de una desconocida y casi todos se van de putas (sí, eso también son cuernos). Pues vale, hasta ahí todo bien. Pero es que esto tiene una explicación muy sencilla, al menos para mí, el hombre lleva mas tiempo siendo infiel porque siempre ha tenido mas posibilidades al salir de casa. La mujer por el contrario, tenía pocas posibilidades, primero porque no tenía independencia económica y segundo porque no tenía ni ocasión ni coartada, no quiero decir con esto que no las hubiera, que haberlas las había, pero se jugaban mucho mas de lo que te juegas ahora mismo y eran muy poquitas y muy valientes.

Qué ha pasado? Pues que la mujer se ha incorporado al mundo laboral, tiene dinero, tiene tiempo, tiene coartadas, tiene horarios que nadie controla, maneja internet donde puede conocer infinidad de tíos, toma café con un compañero o un colaborador, habla, la escuchan, algunos incluso no paran de entrarle sin ningún tipo de problema recordándole constantemente lo buena que está y todo lo que le haría y claro, vienes de casa, donde hace tiempo que dejaste de ser una mujer, donde te escuchan lo justo, donde el sexo pasó a segundo plano, justo después de las letras y los compromisos y empiezas a pensar que no te valoran y que tienes millones de oportunidades al alcance de tu mano. No, no es tan fácil, en realidad nos sigue costando más que a ellos, al menos a la mayoría y sí, esa misma mayoría, tontea, juega, se siente deseada, se sube el ego y poco mas, porque en realidad nos sigue importando bastante lo que tenemos en casa, pero hay días de todo.

Y resulta que un día de esos, llamas a tu chico emocionada por cualquier cosa que te ha pasado y no te hace ni puñetero caso y no se lo dices, no le dices que te parece idiota lo que está haciendo, se supone que para ti es importante y si para ti es importante, podría demostrar algo de entusiasmo, si es que le importas un poco y te sientes decepcionada y cuelgas el teléfono pensando en qué coño estás haciendo con tu vida y entonces el colega de la mesa del fondo se percata de que algo te pasa, porque hay personas que saben interpretar miradas y te invita a tomar una copa y le cuentas lo que te ha pasado y él te cuenta otras cosas, casi parecidas a las que tu vives (todas las relaciones son basicamente iguales) cosas sin importancia, probablemente solo os reís y filosofáis sobre la vida y te coje la cintura y tu llevas un mes sin echar un polvo en condiciones y en una de esas se acerca mas y te besa y sin saber muy bien como estas follando como hace tiempo que no follabas y te sientes viva y feliz y joven y a partir de entonces, querida mía, te habrás convertido en una drogadicta que necesita esa adrenalina en su vida porque todo lo demás es aburrido.

Luego llegas a casa y quizás te arrepientes, incluso follas con tu chico para quitarte esa sensación y entonces es peor porque no tiene nada que ver lo nuevo a lo conocido, porque muchas veces lo conocido, por las prisas, por la rutina o por lo que sea, hace que te sientas poco mas que un agujero.

Es verdad, las mujeres ahora somos mas infieles, pero no hacia falta una encuesta para saber que lo somos porque tenemos la posibilidad de serlo y porque vosotros, muchas veces olvidais que en casa teneis algo bueno y lo dejais escapar.
Sí, las mujeres somos vanidosas por naturaleza y nos gusta sentirnos deseadas, aunque tengamos un kilito de mas o llevemos con vosotros mil años y cuando nos ponemos guapas, nos gusta que nos lo digais, aunque nosotras ya sepamos que estamos estupendas.

Así que, amigos, si no queréis que vuestra chica se folle a otro, porque ya os aseguro yo que ocasiones no le van a faltar todos los días, mas os vale tratarla como se merece, prestarle la atención debida, recordarle lo tremenda que está y follarla con frecuencia, porque si no, el día que se sienta poco querida, el día en el que cruzais esa fina linea que casi nos hace sentirnos como vuestras mamás, lo mismo llega el listo de turno, le pone una sonrisa de oreja a oreja y le recuerda que sobre todo y por encima de todo, es una mujer.

Luego no digais que no os he avisado.